Puede pasar que al revisar el reloj al terminar una carrera ver que la distancia no coincide exactamente (por metros) con la oficial: ¿Quién tiene razón, el GPS o la organización? la respuesta es que en una carrera certificada se mide la distancia con precisión milimétrica.

Contrario a lo que muchos imaginan, el instrumento central en la medición de una carrera no es el GPS, que, aunque es una herramienta útil para entrenar, no es lo suficientemente preciso para certificar una carrera oficial.

¿Cómo se mide realmente una carrera?

En carreras certificadas, la medición la realizan profesionales certificados por la World Athletics llamados agrimensores. Y aunque ellos se apoyan en herramientas digitales para validaciones y registros, la herramienta central sigue siendo análoga: es una bicicleta equipada con una herramienta con números que va sumando la distancia.

Es un cuentavueltas calibrado antes de medir el recorrido. El agrimensor lo calibra sobre un tramo de referencia previamente medido.

De esta forma, cada vuelta de la rueda equivale exactamente a una distancia conocida.

Luego, el recorrido completo de la carrera se mide siguiendo la trayectoria más corta posible que puede recorrer un atleta, es decir, no por el centro de la calle ni por donde “se siente” más natural, sino por la línea ideal más eficiente, por lo tanto, se hace imposible recorrer una distancia más corta dando vueltas cerradas.

Este proceso se repite varias veces para asegurar consistencia y minimizar cualquier margen de error.

¿Quién hace esta medición?

A la persona encargada de realizar estas mediciones se le conoce como agrimensor, si lo busca en Google vendrá la imagen de un topógrafo. Pero en el contexto de carreras atléticas, es un especialista certificado por la World Athletics, capacitado específicamente para medir recorridos de competencia.

El agrimensor es un profesional especializado en medir y delimitar terrenos y distancias con alta precisión. Ellos levantan planos topográficos, definen con exactitud límites y trayectorias, miden distancias, pendientes y alturas. Participan en proyectos de infraestructura como carreteras, urbanismo y obras públicas.

En el caso de las carreras, su función es garantizar que cada kilómetro sea colocado con exactitud, en donde irán los tapetes que marcan los tiempos en que cada corredor pasa, por ejemplo en el maratón suelen ser 11 tapetes repartidos en los kilómetros 0, 5, 10, 15, 20, 21, 25, 30, 35, 40  la meta (42.195).

Principales exigencias de World Athletics

El recorrido debe ser medido por un agrimensor certificado bajo el protocolo oficial de World Athletics. 

La bicicleta debe calibrarse antes y después de medir el recorrido sobre un tramo patrón certificado

Recorrido medido por la línea más corta posible

Margen de seguridad: World Athletics exige que se añada un pequeño margen técnico de seguridad a la distancia medida (generalmente del 0.1%). Esto evita que, por errores acumulados o cambios menores, el recorrido quede por debajo de la distancia reglamentaria.

Documentación y planos: El agrimensor debe entregar planos detallados, reportes de calibración, datos técnicos del recorrido y la ubicación exacta de salida, meta y puntos intermedios (tapetes de tiempo).

Estas certificaciones tienen una vigencia limitada (usualmente entre 5 y 10 años, dependiendo del organismo y del tipo de evento) o puede invalidarse si el recorrido sufre modificaciones.

Etiquetas World Athletics (Label Races)

Algunas carreras cuentan además con etiquetas como Elite, Gold o Platinum Label. Estas no solo exigen recorrido certificado, sino también estándares elevados de organización, seguridad, antidopaje y nivel competitivo.

Para ser un Major…

Ser un Major significa formar parte del circuito Abbott World Marathon Majors, una distinción selectiva que va mucho más allá de medir bien un recorrido. Un Major debe contar con certificación internacional de World Athletics y cumplir criterios técnicos para récords, sostener durante años un campo élite de primer nivel, una participación masiva y global, gran cobertura mediática, impacto económico en su ciudad, estándares organizativos y antidopaje de máximo nivel, así como una historia y prestigio reconocidos mundialmente. Por eso son tan pocos y por eso correr un Major tiene un valor deportivo y simbólico tan alto.

¿Por qué esto es importante para el corredor?

Gracias a este proceso, una carrera certificada protege al atleta:

Las marcas obtenidas son oficiales y comparables.

Los récords y rankings tienen validez.

Si su reloj GPS marca un poco más o un poco menos, no significa que la carrera esté mal medida, sino que el GPS tiene un margen de error mayor.

Por eso, cuando corremos una carrera avalada por World Athletics, podemos estar seguros que la distancia es la correcta, aunque el reloj no siempre lo confirme.

La importancia de no empezar rápido en una competición de running

Suele escucharse a los entrenadores suplicar a sus atletas que mantengan la calma al inicio de las carreras. No es fácil: la adrenalina, la emoción del evento y la multitud empujan a correr por encima del ritmo óptimo. El resultado es conocido por todos: una gran parte de la población corredora termina “tronada” a mitad de la competencia. 

La caída de ritmo de la línea amarilla (población general) es evidente, mientras los corredores de élite (línea azul y rosa) mantienen relativamente su ritmo durante toda la carrera.

Existen tres conceptos clave para trazar una estrategia de carrera que permita administrar el esfuerzo y evitar quemarse en los primeros kilómetros: Splits Negativos, Splits Positivos y Even Splits (Ritmo Uniforme).

Splits Negativos: comenzar conservador y terminar más rápido, permitiendo un cierre fuerte en la segunda mitad.

Splits Positivos: lo contrario; se arranca rápido y el ritmo se degrada conforme avanza la carrera.

Even Splits (Ritmo Uniforme): mantener un paso estable y constante durante toda la competición.

Si tu registro de carrera se parece más a Splits Negativos o Even Splits, tus sensaciones durante la prueba serán mucho mejores: menos sufrimiento, menos “pared” y más control.

¿Qué sucede a Nivel Fisiológico?

El problema de empezar demasiado rápido no es sólo una cuestión táctica: es un fenómeno fisiológico muy claro.

Cuando el ritmo supera la capacidad metabólica sostenible de cada corredor, la producción de lactato crece de manera acelerada, y con ello aparece un tipo de fatiga que ya no es voluntariamente controlable. No es cuestión de ganas, aparece una fatiga que no depende de la voluntad, sino de las limitaciones del cuerpo. 

Ese es el momento en que el ritmo se vuelve insostenible y, le guste o no al corredor, tiene que bajar la velocidad.

Este gráfico es un ejemplo de la producción de lactato (puede entenderse como acumulación de fatiga) según el aumento de ritmo de carrera. También puedes ubicar las famosas ZONAS que aparecen en tu reloj, de la verde a la roja.

Cuando llegas a la zona naranja o roja, el lactato es tanto que a tu cuerpo se le hace imposible reciclarlo, el ritmo se hace insostenible y sí o sí tienes que bajar el ritmo. Esto es exactamente lo que ocurrió con la mayoría de la población en el Maratón Guadalajara 2025 y ocurre en la mayoría de maratones: comienzan en amarillo o rojo, y terminan pagando ese exceso al final.

¿En qué zona debo empezar mi carrera y en cuál debo terminar?

Todo depende de la capacidad que tiene tu cuerpo de reciclar el lactato y de la distancia de la carrera, a medida que tus entrenamientos hayan enseñado a tu cuerpo a reciclar el lactato puedes exigirte más, sin embargo, absolutamente todos los atletas, hasta los más entrenados tienen un punto donde la fatiga se vuelve incontrolable. Por lo tanto, dependiendo la distancia debes elegir y planificar dónde vas a usar la capacidad de reciclaje de lactato que tiene tu cuerpo. Sin embargo te va una referencia.

La regla práctica:

  • En distancias largas (maratón y medio maratón): comenzar en zona verde, progresar hacia amarillo y evitar entrar a rojo demasiado pronto.
  • En distancias cortas (5K–10K): se puede correr antes en amarillo, pero aun así entrar al rojo demasiado temprano destruye el rendimiento.

Tu estrategia de carrera no es solo una decisión mental sino que está anclada a cómo funciona tu fisiología. Si entiendes tus umbrales, tu tolerancia al lactato y cómo se comportan tus ritmos, puedes construir carreras más eficientes, más estables y mucho más agradables.

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¡A sumar kilómetros !